
CREEPY NUTS, tras haber cerrado el escenario Gobi durante dos fines de semana consecutivos en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley 2026, han finalizado oficialmente su primera gira como cabeza de cartel en Norteamérica, lo que supone una expansión decisiva para el dúo japonés de hip-hop, que pasa de ser un fenómeno viral mundial a una fuerza consolidada en las giras internacionales.
La gira comenzó en Coachella, donde CREEPY NUTS fueron elegidos para cerrar el escenario Gobi tanto el 10 como el 17 de abril, una distinción poco común para un grupo de hip-hop en japonés. Durante el primer fin de semana, encendieron al público del desierto con los éxitos mundiales en streaming “Bling-Bang-Bang-Born” y “Otonoke”, ofreciendo un set de alto impacto impulsado únicamente por rap en japonés y una actuación de DJ de primer nivel. El espectáculo fue reconocido por Billboard como una de las “10 mejores actuaciones del primer día de Coachella”, lo que demostró un impacto inmediato en la crítica estadounidense.
El impulso se mantuvo en sus primeros conciertos como cabeza de cartel en Norteamérica, comenzando el 13 de abril en el Hammerstein Ballroom de Nueva York, seguido el 15 de abril en The Auditorium de Chicago. Ambos conciertos generaron reacciones entusiastas, con fans que rapeaban versos completos en japonés, lo que subraya la creciente base de seguidores del dúo en Estados Unidos, más allá de las métricas de streaming.
De regreso a Coachella para el segundo fin de semana, CREEPY NUTS elevó aún más el espectáculo. Ante un público multitudinario que coreaba sus canciones, presentaron en directo su nuevo sencillo “Fright”, lanzado digitalmente el 10 de abril. Este debut marcó un momento clave de su presentación, al mostrar al público internacional, en tiempo real, el siguiente capítulo creativo del dúo.
“Fright”, tema principal del drama de TBS Toki Sude ni Osushi!?, captura la tensión emocional de superar el miedo y la incertidumbre. La letra introspectiva pero incisiva de R-Shitei se fusiona con la producción atmosférica de DJ Matsunaga, creando una canción que equilibra vulnerabilidad y precisión. El sencillo ya está ganando popularidad en las plataformas de streaming globales, reforzando el éxito internacional del dúo.
La gira norteamericana concluyó el 19 de abril en el Pabellón Oeste de Ciudad de México, donde un público entusiasta puso el broche de oro al recorrido. A lo largo de cinco presentaciones clave, incluidos dos cierres en Coachella, CREEPY NUTS demostró que su ascenso no se basa en un momento aislado, sino en una sólida ejecución en vivo, autenticidad cultural y un impacto global tangible.
Más allá de los escenarios, su trayectoria internacional continúa en ascenso. “Bling-Bang-Bang-Born” ha superado los 900 millones de reproducciones globales y alcanzó el Top 10 en la lista Billboard Global 200. “Otonoke” encabezó la lista Billboard Japan Global Japan Songs Excl. Japan Year-End Chart y, junto con “Bling-Bang-Bang-Born”, obtuvo la certificación de Oro de la RIAA en Estados Unidos, convirtiendo a Creepy Nuts en el primer grupo japonés en la historia en recibir esta certificación por dos canciones en japonés. En 2025, encabezaron el Tokyo Dome ante aproximadamente 50.000 fans y completaron una gira por varias ciudades de Asia antes de su debut en Coachella en 2026.
Tras una exitosa gira por Norteamérica y con su nueva música resonando más allá de las fronteras lingüísticas, Creepy Nuts ya no se limita a exportar hip-hop japonés, sino que está redefiniendo activamente su forma de difusión.

La esencia de Creepy Nuts reside en sus actuaciones en directo. En febrero de 2025, encabezaron el Tokyo Dome por primera vez, atrayendo a aproximadamente 50.000 fans. En octubre de ese mismo año, realizaron su primera gira asiática por cinco ciudades, consolidando su presencia en la región. En 2026, debutaron en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley cerrando el escenario Gobi en su primera actuación y lanzaron su primera gira por Norteamérica, marcando un paso decisivo en el mercado de la música en vivo occidental.
Creepy Nuts no presenta el hip-hop japonés como una novedad o un producto de exportación, sino como una obra completa. En una época en la que el rap global suele inclinarse hacia la familiaridad lingüística, ellos avanzan en la dirección opuesta, demostrando que la especificidad cultural puede llegar más lejos que cualquier compromiso.
